Aforismos

“De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer, es intentar mejorarlos”. 
Thomas Carlyle Historiador y ensayista escocés (1795-1881)
¿QUÉ HAY DE NUEVO?
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ASTURIAS, paraíso del slogan



Fue Asturias, en algún momento de su historia, un paraíso natural. Puede apreciarse nuestra huella en el medio ambiente, y luego afirmar que estamos algo distantes en alcanzar ese grado de perfección. Pero se trata del slogan de una campaña de publicidad. No hay que ser tan estrictos. Sólo se engaña un poco a los turistas extranjeros. La inmoralidad habita entre la exageración y el engaño. Tal vez Asturias sea un paraíso para los lemas publicitarios políticos.

Es Avilés, ¿una ciudad digital, dylanita o educadora? Todas son afirmaciones que dan pie al orgullo y la satisfacción del deber cumplido, de quien las acuñó, pero tienen diferentes lecturas y repuestas que espero ir indagando. Las frases de las campañas políticas o de sus programas o proyectos, deberían dar algún tipo de respuesta a las preocupaciones de la ciudadanía. Y según el CIS, las preocupaciones de la ciudadanía son las mismas desde hace ya una larga temporada. En primer lugar el paro.

De momento es un paro desolador en el que estamos instalados en Avilés, de más de siete mil personas. Entre ellas hay de todo, algunos desde hace muchos años, y los casos más preocupantes son aquellos en que todos los miembros adultos de una familia están en el paro. Esto debería preocupar y ocupar a nuestros políticos. A los europeos, a los nacionales, a los autónomos y a los locales, pero parece que no es así. Los fondos europeos que se destinan a España para paliar la sangría social del paro, los suelen gestionar en las autonomías con cierta ligereza, el dinero de la formación, de los ERES, el dinero público de todos, es el de los planes de empleo, Enfín estamos en Navidad y no los quiero agobiar. Puede ser que los parados de larga duración, padres de menores tengamos la mala suerte de no ser votantes del PSOE.

A lo mejor si fuera por eso podría incluso sentirme halagado porque todo un partido se tome tanto esfuerzo en acabar con la disidencia. Pero no, no hay inteligencia en esto. No hay inteligencia ni para eso. La razón de esta decisión municipal es más incompetente que el ejercicio de la tiranía. Nadie en su sano juicio, obrero y español, deja a sus iguales sin trabajo, por no saber gestionar un plan de empleo. Un ayuntamiento, que siendo socialdemócrata, presume de excelentísimo y no está combatiendo el paro, no está cumpliendo con el compromiso social y político que tiene con la ciudadanía. Por lo tanto recogerá en las urnas un zasca de la ciudadanía. No se trata de que los electores del carnaval de este próximo año sobre la hermosa Grecia, en el que participaron algo más de tres mil jóvenes, participen en la tematización de su ocio y su tiempo libre, se trata de honradez, de coherencia. Poner foco a este talento local para el mimetismo ideológico de estos políticos.

Nos caben más campañas, los estrategas de los partidos tradicionales no saben nada de la escuela de Frankfur, son ignotos de las ideas y metodologías de Ander-Egg, de Habermas, de Adorno, de Moreno o o de Kurt Lewin. Estos políticos desconocen que la necesidad, el análisis, la crítica y la participación ciudadana hacen los planes, e improvisan la programación con sus ocurrencias. No saben trabajar con la participación ciudadana estructurada y libre, institucionalizan la participación y convierten a los vecinos, a los jóvenes, a las mujeres, a los grupos en convidados de piedra de sus proyectos de participación. Elaboran grandilocuentes lemas y discursos de participación sin conocer, ni responder a las necesidades reales de la población. No podemos tener más lemas que hechos, ante la alarma social de pobreza y exclusión que conlleva el paro.


De seguir así la gestión municipal acabará intervenida o en manos de alguien de la iniciativa privada. A no ser que tengan de socialdemócratas, lo que yo de lagarterana, este desprecio por la clase obrera es inaceptable, indecente e irresponsable. Y ha pasado con otros graves asuntos que han sido ventilados en los medios, como los múltiples desahucios, los eres, los vertidos y ahora los planes de empleo. La ciudadanía no es tonta y sabe que las apariencias no engañan, y si hoy hubiera elecciones en Avilés el PSOE recibiría su recompensa. Es una irresponsabilidad política y social rechazar un plan de empleo para Avilés y dejar que corran esos rumores por los mentideros de la villa. No se entiende, que si el paro fue, es y por lo que se ve en Avilés, seguirá siendo, el primer problema que tiene la ciudadanía en su cabeza, cómo es posible que Mariví Monteserín no haga algo. O es que no se ha enterado de esto, o es que no se puede gestionar el ayuntamiento de Avilés con el actual equipo que tiene. Yo no sé que va hacer, si convocar elecciones o convocar oposiciones.  

El grito desgarrado de la ría

Foto: Jesús Arribas
Ya es suficiente. Ya está bien de agredir de esta manera al medio ambiente. Con total impunidad, con absoluta chulería y sin dar ninguna explicación ni pagar las correspondientes multas o sufrir cierres de instalaciones. Es escandaloso, vergonzoso..., inquietante, que las Administraciones no carguen contra quienes realizan agresiones un día sí y otro también.

Personalmente no soy ecologista en el sentido estricto de la palabra. Pero me gusta poco, o nada, que no se tome en la consideración debida al aire y al agua del entorno. No hay derecho a que no se vigile y a que no se presione con fuerza a quienes causan las agresiones. Y tampoco hay derecho a que no se sancione con contundencia a quien con toda la tranquilidad emite sin control contaminantes. No es de recibo que no haya la debida vigilancia ni por parte de las autoridades ni por parte de la prensa. La prensa debería estar encima de esto de continuo. Sí. La prensa también tiene su parte de culpa.

Foto: Jesús Arribas
Uno puede entender, y entiende, que la actividad industrial genera inconvenientes. Pero una cosa es producir inconvenientes y otra muy diferente, hacer respirar a la gente niveles excesivos de benceno (cancerígeno), o mascar polvillo de carbón y de quién sabe qué otras cosas, o soportar el olor como a alcanfor, al pasear cerca de Baterías. No es ni medio recomendable que la gente se pasee por allí. ¿A quién se le ocurrió la feliz idea de que era saludable un paseo por este entorno infernal? Todo el entorno de la ría, desde La Marzaniella, hasta El Espartal es absolutamente infernal. No hay derecho a inyectar tanta porquería y veneno en el medio sin que nadie, desde los poderes públicos proteja a los ciudadanos. ¿Cómo? Sencillamente haciendo que las leyes se cumplan. Así, tan simple.

El martes pasado salí a ver cómo estaba la ría, nuestra ría. Me gusta tomarle el pulso de vez en cuando. Dejé atrás la alcanforada zona de Baterías y el antiguo Hospitalillo. Por aquí en cauce está sin descontaminar, es casi negro, parece fecal, pero el agua está normalmente bastante clara. Sin embargo, este día no. Este día había una especie de pátina blanquecina que se iba haciendo más densa conforme se avanzaba río arriba. Lo que me encontré me dejó sin aliento. Se estaba produciendo un enorme vertido amarillento del lado de Arcelor. A plena luz del día, a la vista de todos. El sedimento indicaba que aquello salía por allí desde hacía días. Tomé unas fotos y avisé al 112. Lo denuncié y no entiendo que nadie lo hubiera hecho antes. Cómo nadie había reparado en esto ¿Somos imbéciles?

Foto: Jesús Arribas
De regreso a Avilés vi subir una moto de la Policía Local. Imaginé que los habrían avisado. También un efectivo de la Policía Portuaria miraba a ver si la mancha llegaba hasta el puerto. Le tranquilicé: a la altura del Hospitalillo ya no se notaba. Pero me quedé preocupado. Nadie vigila las agresiones al medio. Nadie escucha los gritos desgarrados de la ría de Avilés. A nadie parece importarle. Los ciudadanos estamos tan anestesiados, vemos como tan normal que haya vertidos de todo tipo que, a pesar de llevar un móvil encima, no denunciamos continuamente este tipo de cosas: aire irrespirable, agua de colores, peces muertos... Por qué tardamos siempre tanto en reaccionar ante este tipo de cosas.

Me pregunto si después de ver las fotos que pongo aquí, alguien va a obligar a Arcelor a reparar los daños, o si alguien va a decir algo en la prensa, o si la Policía patrullará alguna vez por la ría a ver si es «agredida». Pero mucho me temo que la respuesta va a ser No, no, y no. Y será no porque la ría no tiene voz. No pasa nada porque chille. Su grito desgarrado es mudo.

NATALIO, TODOS SOMOS NECESARIOS, PERO SOLO TU ERES CONTINGENTE (Por Luis Taboada)

Hace años, cuando los actores de la capital tenían que iniciar su gira teatral, decían aquello de “nos vamos a provincias”, con un tono un tanto displicente y perdonavidas. Hoy, todo el mundo está conectado, viaja, ve documentales y comprueba con asombro que un americano, “from wyoming”, tiene callos en las manos de recoger maíz y cavar la tierra igual que su abuelo Paco en las frías tierras de l norte de España.

Algunos  no se han enterado todavía y llegan aquí a lomos de patilargos elefantes blandos como en un cuadro de Dalí, cargados de abalorios pseudo-culturales y dorados arcones de quincalla mediática; seguidos de bufones y saltimbanquis autonómicos, que los siguen deslumbrados; como lo hicieron en su tiempo los indígenas al ver a Colón llevando a América el huevo de la serpiente, disimulado entre las refulgentes cuentas de vidrio.

Llaman a Avilés pueblecito y tal vez lo sea, pero de lo que no cabe ninguna duda es en lo referente a don Corleone: este vino de afuera, y como dijo un cantautor: “le habéis vendido hasta los sueños”. Indigna verlo mirar por encima del hombro como si bajara de la montaña con las tablas de la ley en la mano. Recita, uno a uno, los logros culturales que su varita mágica ha convertido en maná vivificador para un pueblo acostumbrado a ponerse las moscas cuando venían los turistas. Después del gran profeta todos nos hemos ungido con el óleo sagrado de la modernidad y somos más “cool”.

Ya podemos decir que vino Woody Allen a estrenar una infame película que mueve a risa – el papel de Bardem como artista es “pa mear y no echar gota”-, mientras duerme el sueño de los justos Jardiel Poncela, uno de los humoristas  más grandes  que dio  este país, y que no le iba a la zaga en cuanto a ingenio y creatividad – léase su novela “ La tournée de Dios”-. Pero…, claro, sus personajes no agitaban copas de vino en un ambiente decadente de New York , y se contentaban con pinchar olivas y beber vermouth en tascas del viejo Madrid.

Presume el profeta de haber traído grandes exposiciones. Pase lo de Julián Schnabel, porque era muy querido entre la intelectualidad de la “Bodeguilla”, -aún recuerdo la inauguración de una exposición suya en una casa en ruinas y toda la “créme” pisando cascotes y jodiendo los tacones-, pero la exposición de Jessica Lange… Sin comentarios. Aunque lo que más me duele es el “pastón” que se llevó el señor Carlos Saura por el Retablo de Las Maravillas de cartón piedra.  Eso sí que fue arte: ser capaz de vender humo y no darse cuenta nadie de que el rey estaba desnudo.

De los actores de cine no digo nada, los de teatro son otra cosa, lo dice más o menos así Carlos Barral: “El cine es el libro de los simples”.
                                                                                                 
Luis Taboada

Luis Taboada es artista.

LA INSOPORTABLE CONTAMINACIÓN


(Foto tomada de La Voz de Avilés)


JOSÉ MARTÍNEZ
Coincidiendo con la celebración en París de la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) las alarmas sobre contaminación se han disparado en España, sobre todo en Madrid y en Asturias. Oviedo ha cerrado la entrada de la autopista, en Gijón y en Avilés algunos indicadores se han disparado. Concretamente, en la zona portuaria avilesina donde confluyen industrias tan importantes como Alcoa, Saint Gobain, Arcelor o Azsa, durante 88 días se han superado un promedio de 50 microgramos a las 24 horas.  Y otros episodios, como frecuentes emisiones en Baterías o la impresionante nube roja por un fallo en el proceso de carga del convertidor de la acería LD III de ArcelorMittal siembran la alarma en la población.
Y es que a pesar de la crisis financiera y económica que, lógicamente, produjo menos actividad industrial y que parecería que, por tanto, disminuirían las emisiones contaminantes, eso no ha sido así. Posiblemente, porque se ha bajado la guardia y se han intentado ahorros en este capítulo. Por otra parte, y esto incumbe más a las autonomías y a los ayuntamientos, la vigilancia se ha relajado. Así estamos viviendo una crisis en la contaminación.
Según datos de la Oficina del Cambio Climático, correspondientes al pasado año 2014, Asturias, Galicia y León están a la cabeza en cuanto a emisiones. A nuestra comunidad le corresponde una surtida nómina de industrias contaminantes. Entre las más destacadas figuran Asturiana de Zinc, en Castrillón; Celulosas de Asturias (Navia), Gas Natural Fenosa (Tineo), Industrias Day Manuel Morales (Trubia), Industrial Química del Nalón (Langreo), Planta Cogeneración del Hospital Central de Asturias (Oviedo), Calera San Cucao (San Cucao), Enagás Transporte (El Musel), Hidroeléctrica del Cantábrico ciclo combinado (Soto de Ribera), Refractaria SA (Siero) y RHI Refractaries S.L. (Lugones).
Entre las industrias que más generan CO2 se encuentran, por orden de importancia en emisiones, Endesa (31,0), Fenosa (10,3), Hidrocantábrico (8,3), Repsol (7,1) y ArcelorMittal (5,5).

Una situación con la que no se puede contemporizar. Es la importancia del cambio climático, ese que el presidente Rajoy negaba hace pocos años apoyado en las tesis de un pariente, pero es la salud de los habitantes. Los vecinos no pueden esperar, como decían hace pocas fechas las autoridades asturianas y avilesinas, a que llueva. Se impone tomar medidas urgentes y volver a activar los controles, medidas y sanciones.

Errores gordos (I): el comercio

En una ciudad se hace política pequeña, de cercanía, pero política al fin y al cabo. La política, por lo general debe estar orientada a mejorar la vida de los ciudadanos y a que la propia ciudad progrese en todos los ámbitos. Las decisiones no meditadas, en las que nada solo se tienen en cuenta intereses particulares, o partidistas, suelen corresponderse con grandes errores de consecuencias, muchas veces irreparables, que, en lugar de hacer progresar la ciudad, la hacen retroceder. Uno de esos errores gordos fue no haber realizado aquel plan de hacer una gran área comercial en lo que era, y es hoy el estadio de fútbol.

Cuando se empezó a conocer el proyecto empezaron las ollas a hervir. Hubo quien pensó que detrás de aquello había intereses personales y urbanísticos. No sé si los había o no, de todos modos ya no importa. Las asociaciones de comerciantes, con una visión estrecha, ofrecieron la máxima resistencia y presentaron batalla. Se decía que El Corte Inglés aterrizaría allí y eso arruinaría al comercio local. Sí; los comerciantes fueron muy beligerantes; pero también aparecieron los que defendían el campo de fútbol allí, además lo querían nuevo porque el estado del actual era una ruina. Qué iba a ser eso de que el «glorioso» Real Avilés jugase en otra parte.

La batalla duró tiempo, y entre dimes y diretes llegó el periodo electoral. Como el proyecto era del PSOE, el PP, claro, se opuso. Ni siquiera pensaron que podía ser bueno para todos. Se pusieron del lado de los comerciantes y de los defensores del «glorioso», y ganaron las elecciones con el compromiso de renovar el estadio y a no permitir la «invasión» para acabar con el comercio de Avilés «de siempre». No tenían mayoría suficiente pero, en aquella, IU, se negó a soportar a un gobierno municipal del PSOE por razones que no vienen al caso. El PP gobernó e hizo lo prometido.

El tiempo pasó, los comerciantes estaban satisfechos del triunfo y los del fútbol también con un flamante estadio. Pero, en las afueras empezaban unas obras para una gran superficie comercial en el entorno de la Carriona. Nadie podía impedirlo, los hiper estaban de moda. Se instaló Continente. Pero, poco después por algún problema de índole legal, aquello acabó en manos de El corte Inglés. ¿Consecuencia? Muy simple: una gran empresa comercial a dos minutos de coche hace salir en masa
a la gente de Avilés a hacer sus compras serias. Los comerciantes se tiran de los pelos.

Recuerdo haber escrito algo por aquella época respecto a la estrechez de miras de los comerciantes y del PP. Un amigo, comerciante él, se manifestaba en desacuerdo sobre mi tesis de que, con El Corte Inglés en el centro de la ciudad, la gente de los alrededores entraría en Avilés a hacer sus compras, y aquello daría vida. Haría a Avilés un centro de compras de la parte occidental de Asturias. La gente de Cudillero ya no tendría razones para irse a Oviedo, o a Gijón. La vida comercial sería rica y variada... Unos años después, mientras compraba en su establecimiento, me confesó que el tiempo me había dado la razón, que no vendían lo que podría esperarse. La posición de los comerciantes había sido equivocada y la del PP nefasta.

La moraleja de todo esto es que los políticos no siempre tienen que hacer lo que la gente quiere, sino lo correcto, y lo correcto hubiera sido meter el gran comercio dentro para atraer a la gente de fuera. Ahora el comercio de la ciudad tiene que hacer malabarismos para convencer a la gente de que compre en él. Y la terrible consecuencia es que ese error configuró el paisaje urbano, con un paquebote en la explanada de la Exposición y con un sector comercial permanentemente agonizante porque los clientes se le escapan entre los dedos. Eso sí. Tenemos un bonito estadio que utilizan una vez a la semana unos pocos cientos de personas para ver al «glorioso», al que podrían animar exactamente igual estando en otra ubicación.





El Bueno, el Feo y el Malo

Esta semana pasada en Avilés me sentí como en un espagueti western de Sergio Leone, en aquel titulado El Bueno, el Feo y el Malo. No siempre lo que uno ve es malo, y cuando uno ve cosas bien hechas debe de hacer el mismo énfasis que si lo que ve es una picia.
Entre las cosas bien hechas en esta ciudad hay que destacar la labor, que desde La Curtidora, están haciendo los técnicos responsables de impulsar el desarrollo local a través de fomentar el tejido emprendedor local. Es para destacar una la serie de encuentros, talleres y cursos que tocan aspectos de interés para los proyectos emprendedores, como el uso de Internet para la mercadotecnia, el coatchin, fuentes de financiación y otras herramientas innovadoras para mejorar el diseño, el plan de mercadotecnia y la gestión de un negocio en siglo XXI.
También este viernes pasado salí a disfrutar de la ciudad con mi hijo de cuatro años. Me dijeron que había una fiesta cultural, La Noche Negra de Avilés, con una gran oferta de actividades artísticas y culturales para todas las edades y gratuitas. Y era cierto, francamente me encontré con una grata sorpresa, era una serie de diferentes espectáculos, de eventos artísticos e intervenciones. Los espacios públicos y privados estaban llenos de actividades bien intencionadas que se celebraron en diferentes sitios de la ciudad, incluso algunos simultáneamente. Todo reflejaba ilusión, buenismo a raudales y ganas de hacer cosas en común. Muchas personas personas participando sin cobrar un euro, un tejido de voluntariado admirable, entre los que destacaron los pequeños empresarios que a base de arrimar el hombro le dieron a la ciudad un esplendor artístico inusitado. Bien me dije, hay ocasiones en que da gusto ver a esta ciudad unida ante un evento, pensé por dentro inundado de positivismo y murmuré para mis adentros cuando se quiere se puede. Incluso participé escribiendo un texto en común en La Terraza de Rivero. Pero no voy a entrar en analizar la idoneidad de los artistas seleccionados, el sistema democrático o crítico de la selección, ni siquiera sobre la calidad de las intervenciones artísticas. La mía no era gran cosa, pero las hubo buenas, regulares, malas, e incluso lamentables, según la percepción de cada quien, ya que el arte es opinable, y lo que yo pueda considerar un lamento, a un crítico de arte le puede parecer una aportación innovadora. Pero lo que me llamó a reflexionar fue la participación ciudadana y la ilusión que se notó en los establecimientos y organizaciones participantes, hasta el clasista Centro Niemeyer nos dejó entrar gratis a disfrutar de dos de sus exposiciones.

También entre lo bueno y lo feo, está lo malo. La jefatura del servicio jurídico de un ayuntamiento es una de las áreas cruciales para que las actuaciones del consistorio se ajusten a derecho y estén dentro del marco legal. De no ser así las cuentas del consistorio reflejarán pagos por litigios, indemnizaciones, tasas judiciales y multas. Podríamos hacer un ejercicio de análisis y observar lo que sucede con los asuntos legales del ayuntamiento de Avilés en los últimos ocho años. El excelentísimo Ayuntamiento de Avilés, varios de sus técnicos del área de empleo y jurídico, junto con los políticos responsables del área están estos días muy ocupados y preocupados por no caer en una contradicción jurídica, y que el plan de empleo que le oferta el Gobierno de Asturias, no incurra en responsabilidades laborales inasequibles, como sucedió en el pasado. Es loable que nuestro sufrido ayuntamiento esté tan preocupado por combatir el paro en la comarca. También dijeron en su campaña los políticos locales que les preocupa el paro. Saben que uno de cada tres niños está en riesgo de pobreza, porque su padre o su madre están en el paro, ambos o por separado, una dura estadística. Los políticos saben que la población lo está pasando mal y dicen en sus programas, que están preocupados por el paro. Pero su preocupación por el paro en Avilés tiene la intensidad y la pasión que le pone una señora que no ha estado en el paro en su vida y ya pasa del medio siglo de edad. A esto debemos agregar un equipo municipal de técnicos y leguleyos, que no ha sido incapaz de hacer una gestión de varios planes de empleo ajustada a la normativa. Los planes de empleo son de las pocas políticas directas de fomento al empleo que la UE permite y financia, sin embargo nosotros las gestionamos mal. Estos días ha trascendido fuera del ámbito estrictamente municipal que se está valorando un nuevo Plan de Empleo. Púes lo crean o no, ya corren rumores por la villa de Avilés, de lo que se está tramando en los despachos municipales, entre los técnicos y los políticos reunidos en secreto para analizar, si es aconsejable acogerse al Plan de Empleo del 2016. Por qué, pues porque la pueden volver a cargar con perdón, como ya lo hicieron antes. Los errores de los anteriores planes de empleo están bien reflejados en la hemeroteca. La pelota de la responsabilidad se pasa de políticos a funcionarios, o a técnicos, y al final entre todos, no logramos saber de quién es la responsabilidad, de que los planes de empleo en Avilés, nos hayan costado dinero de las arcas públicas. O por qué el servicio jurídico hizo aquellos contratos laborales fuera de la normativa, o por qué al siguiente plan de empleo 2013-14, en el que yo estaba como contratado, se suspendió a la mitad, dejando a las familias empleadas, sin trabajo. La realidad es que no logran gestionar el empleo público de unas personas cuya vida depende de ello y dicen que les preocupa el paro. En el consistorio parece que están muy preocupados por tomar decisiones que se ajusten a Derecho, por eso están paralizados con lo del plan de empleo. Pero no es la única parálisis del ayuntamiento.

Yo vivo en una calle dónde la policía local no entra. Mi calle no está en un barrio marginal, pero es un territorio sin ley. La policía local no se atreve y tienen ordenes de no intervenir en esta calle, haya o no haya delitos o infracciones. Así se las gasta el neo liberalismo policíaco local, ellos en lo privado no entran, respetuosos del derecho, prevarican pero sólo lo justo. Hace dos años esa misma policía era el azote de esta calle, multando a diestra y siniestra, llevándose coches con sus grúas, hasta que ellos mismo estacionaron sus cohes particulares en la calle. En cambio hoy vivimos en un estado de abandono o aislamiento, la policía local respeta nuestra calle y no interviene en ella.
Hay un vehículo estacionado delante de la puerta de tu propiedad y no te permite acceder y quiero poner una denuncia, pero al acudir a la policía local el agente de guardia, curiosamente el mismo que hace un año autorizó a una grúa para que se llevaran mi auto estacionado en esa misma calle, ahora me contesta que tiene órdenes de no recibir denuncias de esa calle no se reciben denuncias, convirtiéndose en juez y parte. Que la policía local se niegue a regular el tráfico de una calle privada de uso público es inusual, porque hace un año la secretaria del anterior cherif de la policía local decía lo contrario, es decir que fuera o fuera privada la calle o no, la policia local velaría por el cumplimiento del reglemento de transito, pero ya veo que eso ya ha cambiado.

Todos cometemos errores, pero a mi los míos me cuestan, se me sanciona con multas, se me embargan las cuentas del banco y se me quitan mis vehículos, dos por estacionarme en una calle privada. Todo esto que se hace según decide el ayuntamiento y el poder judicial adscrito, y es muy respetable, y aunque pareciera que están cometiendo un delitillo, parecidillo al de abandono de funcioncillas, todo es parte de una correcta reinterpretación por parte de la policía local de las competencias de un Ayuntamiento, entre las que están las de regular y normar el tráfico en el término municipal. Este vehículo se estacionó en la noche del jueves, delante de la entrada de mi propiedad y así estuvo hasta la tarde del domingo, sin que pudiera hacer nada, en la absoluta anarquía policiaca. El problema de ese delito, que es de los pocos que puede cometer la administración pública ante el administrado, necesita de unos jueces y fiscales muy ocupados en hacer que se cumpla la ley. Por desgracia de esos no hay, pero lo que si hay son bastantes colaboradores y cómplices de este trampantojo. De este eufemismo hipócrita de decir que nos preocupa todo, pero no hacer nada por remediarlo. El eterno retorno del camarote de los Hermanos Marx, lo escribo en mayúsculas porque a Groucho le gusta así. Tenemos lo que nos merecemos, oiga no, yo no merezco esto. Y como cierre categorial, la falta de compromiso para combatir el paro, es patente en las decisiones que se han tomado, sobre los planes de empleo en el ayuntamiento de Avilés.