¿Es la contaminación un problema para la salud?
Cuando el tiempo no acompaña y las calmas atmosféricas aparecen, en Avilés se disparan todas las alarmas. Las partículas contaminantes, en especial, empiezan a causar problemas a los habitantes, problemas respiratorios, problemas de salud. Las partículas en Avilés son como de la familia, están aquí desde hace décadas, y desde hace décadas no se toman decisiones de calado para eliminar, o al menos atenuar el problema hasta límites que permitan hacer que la salud de los habitantes de la comarca no se vea afectada.Hay varios tipos de contaminación del aire: la causada por compuestos químicos; y la que proviene de las emisiones sólidas, más en concreto partículas. El área de Avilés está fuertemente afectada por ambas clases. Tenemos para dar y tomar: partículas de todos los tamaños y también algunos venenos. Algunas zonas están más afectadas que otras, es verdad. Pero se podría decir que la totalidad de la población de Avilés está sobre sobreexpuesta a partículas, y una parte importante a un peligroso contaminante químico: el benceno.
Hay dos maneras de enfocar los problemas referentes a la contaminación. Una es desde la legalidad, que debe ser mantenida y exigida por las autoridades; y la otra es desde el punto de vista de la salud pública, que debe ser preservada por las mismas autoridades. ¿Cómo estamos en Avilés en este aspecto? Pues regular en lo legal, y desastrosamente mal en lo sanitario. Veamos por qué.
Los contaminantes que más afectan a Avilés son las partículas, en concreto las menores de 10 micrones, que son las peligrosas, y el benceno, una conocida sustancia cancerígena. Hay en nuestra ciudad varios puntos de control de la contaminación: Matadero (en las Arobias), Plaza de la Guitarra, Llano Ponte y Llaranes. Todas estas estaciones miden, además de partículas, SO2, NO2, ozono y monóxido de carbono. La de Llaranes, en lugar de este último, mide benceno.
Bueno, pues resulta que los datos, en contra de lo que dicen las autoridades autonómicas (las locales guardan silencio), la calidad del aire en Avilés es desastrosa, y lleva siendo así desde siempre. Las cacareadas mejoras de los últimos años han servido de poco o de nada y han estado orientadas solo a cumplir la ley, y por los pelos. Haciendo un símil, es como si hiciéramos que un fumador de 80 cigarrillos al día pasase a consumir 60. Sigue siendo un muerto potencial.![]() |
| Benceno |
Además está el benceno. La norma para el benceno era en 2010 no superar de media anual los 5 microgramos/m3. Pero en la misma norma se establece que en 5 años habría que estar en 0 (cero). La media anual en Llaranes es de 2,02 en 2014. Y, a día de hoy, continúa en niveles extremadamente altos. Repito que el benceno se un agente altamente cancerígeno.
Y esta es la situación. Todo muy hermoso desde el punto de vista legal, salvo en la zona del matadero, pero todo mentira. La población de Avilés está más expuesta a sufrir dolencias derivadas de la contaminación que la de otras zonas con niveles por debajo de las recomendaciones de la OMS. Y las autoridades no deben perder de vista estas cosas. No basta con controlar y hacer bonitos y larguísimos informes para su propia autocomplacencia. Un par de tablas simples pueden explicarlo todo. Y la conclusión es que se gastan enormes cantidades de dinero en la lucha contra la contaminación, pero no se avanza. No se avanza porque, claro, falta voluntad e impulso decidido en la buena dirección, que es exigir a las industrias seriamente el cumplimiento estricto de la ley.Me pregunto si en el futuro alguien hará algún estudio sobre la incidencia de determinadas enfermedades en Avilés con respecto a áreas menos contaminadas. Estoy completamente seguro de que los resultados no harían muy felices a nadie. Incluso puede que haya ya datos y que estén escondidos en alguna parte para que no sean publicados.
Enlaces de interés (recomiendo especialmente que se lea el de la OMS):
Calidad aire 2014
Documento general de calidad del aire. Cientos de páginas de palabrería inútil.
Marco legal español sobre calidad del aire
Recomendaciones de la OMS. O sea, lo que importa de verdad.








