Esta semana pasada en Avilés me sentí como en un espagueti western de Sergio Leone, en aquel titulado El Bueno, el Feo y el Malo. No siempre lo que uno ve es malo, y cuando uno ve cosas bien hechas debe de hacer el mismo énfasis que si lo que ve es una picia.
Entre las cosas bien hechas en esta ciudad hay que destacar la labor, que desde La Curtidora, están haciendo los técnicos responsables de impulsar el desarrollo local a través de fomentar el tejido emprendedor local. Es para destacar una la serie de encuentros, talleres y cursos que tocan aspectos de interés para los proyectos emprendedores, como el uso de Internet para la mercadotecnia, el coatchin, fuentes de financiación y otras herramientas innovadoras para mejorar el diseño, el plan de mercadotecnia y la gestión de un negocio en siglo XXI.
También este viernes pasado salí a disfrutar de la ciudad con mi hijo de cuatro años. Me dijeron que había una fiesta cultural, La Noche Negra de Avilés, con una gran oferta de actividades artísticas y culturales para todas las edades y gratuitas. Y era cierto, francamente me encontré con una grata sorpresa, era una serie de diferentes espectáculos, de eventos artísticos e intervenciones. Los espacios públicos y privados estaban llenos de actividades bien intencionadas que se celebraron en diferentes sitios de la ciudad, incluso algunos simultáneamente.
Todo reflejaba ilusión, buenismo a raudales y ganas de hacer cosas en común. Muchas personas personas participando sin cobrar un euro, un tejido de voluntariado admirable, entre los que destacaron los pequeños empresarios que a base de arrimar el hombro le dieron a la ciudad un esplendor artístico inusitado. Bien me dije, hay ocasiones en que da gusto ver a esta ciudad unida ante un evento, pensé por dentro inundado de positivismo y murmuré para mis adentros cuando se quiere se puede. Incluso participé escribiendo un texto en común en La Terraza de Rivero. Pero no voy a entrar en analizar la idoneidad de los artistas seleccionados, el sistema democrático o crítico de la selección, ni siquiera sobre la calidad de las intervenciones artísticas. La mía no era gran cosa, pero las hubo buenas, regulares, malas, e incluso lamentables, según la percepción de cada quien, ya que el arte es opinable, y lo que yo pueda considerar un lamento, a un crítico de arte le puede parecer una aportación innovadora. Pero lo que me llamó a reflexionar fue la participación ciudadana y la ilusión que se notó en los establecimientos y organizaciones participantes, hasta el clasista Centro Niemeyer nos dejó entrar gratis a disfrutar de dos de sus exposiciones.
También entre lo bueno y lo feo, está lo malo. La jefatura del servicio jurídico de un ayuntamiento es una de las áreas cruciales para que las actuaciones del consistorio se ajusten a derecho y estén dentro del marco legal. De no ser así las cuentas del consistorio reflejarán pagos por litigios, indemnizaciones, tasas judiciales y multas. Podríamos hacer un ejercicio de análisis y observar lo que sucede con los asuntos legales del ayuntamiento de Avilés en los últimos ocho años.
El excelentísimo Ayuntamiento de Avilés, varios de sus técnicos del área de empleo y jurídico, junto con los políticos responsables del área están estos días muy ocupados y preocupados por no caer en una contradicción jurídica, y que el plan de empleo que le oferta el Gobierno de Asturias, no incurra en responsabilidades laborales inasequibles, como sucedió en el pasado. Es loable que nuestro sufrido ayuntamiento esté tan preocupado por combatir el paro en la comarca. También dijeron en su campaña los políticos locales que les preocupa el paro. Saben que uno de cada tres niños está en riesgo de pobreza, porque su padre o su madre están en el paro, ambos o por separado, una dura estadística. Los políticos saben que la población lo está pasando mal y dicen en sus programas, que están preocupados por el paro. Pero su preocupación por el paro en Avilés tiene la intensidad y la pasión que le pone una señora que no ha estado en el paro en su vida y ya pasa del medio siglo de edad. A esto debemos agregar un equipo municipal de técnicos y leguleyos, que no ha sido incapaz de hacer una gestión de varios planes de empleo ajustada a la normativa.
Los planes de empleo son de las pocas políticas directas de fomento al empleo que la UE permite y financia, sin embargo nosotros las gestionamos mal. Estos días ha trascendido fuera del ámbito estrictamente municipal que se está valorando un nuevo Plan de Empleo. Púes lo crean o no, ya corren rumores por la villa de Avilés, de lo que se está tramando en los despachos municipales, entre los técnicos y los políticos reunidos en secreto para analizar, si es aconsejable acogerse al Plan de Empleo del 2016. Por qué, pues porque la pueden volver a cargar con perdón, como ya lo hicieron antes. Los errores de los anteriores planes de empleo están bien reflejados en la hemeroteca. La pelota de la responsabilidad se pasa de políticos a funcionarios, o a técnicos, y al final entre todos, no logramos saber de quién es la responsabilidad, de que los planes de empleo en Avilés, nos hayan costado dinero de las arcas públicas. O por qué el servicio jurídico hizo aquellos contratos laborales fuera de la normativa, o por qué al siguiente plan de empleo 2013-14, en el que yo estaba como contratado, se suspendió a la mitad, dejando a las familias empleadas, sin trabajo. La realidad es que no logran gestionar el empleo público de unas personas cuya vida depende de ello y dicen que les preocupa el paro. En el consistorio parece que están muy preocupados por tomar decisiones que se ajusten a Derecho, por eso están paralizados con lo del plan de empleo.
Pero no es la única parálisis del ayuntamiento.
Yo vivo en una calle dónde la policía local no entra. Mi calle no está en un barrio marginal, pero es un territorio sin ley. La policía local no se atreve y tienen ordenes de no intervenir en esta calle, haya o no haya delitos o infracciones. Así se las gasta el neo liberalismo policíaco local, ellos en lo privado no entran, respetuosos del derecho, prevarican pero sólo lo justo. Hace dos años esa misma policía era el azote de esta calle, multando a diestra y siniestra, llevándose coches con sus grúas, hasta que ellos mismo estacionaron sus cohes particulares en la calle. En cambio hoy vivimos en un estado de abandono o aislamiento, la policía local respeta nuestra calle y no interviene en ella.
Hay un vehículo estacionado delante de la puerta de tu propiedad y no te permite acceder y quiero poner una denuncia, pero al acudir a la policía local el agente de guardia, curiosamente el mismo que hace un año autorizó a una grúa para que se llevaran mi auto estacionado en esa misma calle, ahora me contesta que tiene órdenes de no recibir denuncias de esa calle no se reciben denuncias, convirtiéndose en juez y parte. Que la policía local se niegue a regular el tráfico de una calle privada de uso público es inusual, porque hace un año la secretaria del anterior cherif de la policía local decía lo contrario, es decir que fuera o fuera privada la calle o no, la policia local velaría por el cumplimiento del reglemento de transito, pero ya veo que eso ya ha cambiado.
Todos cometemos errores, pero a mi los míos me cuestan, se me sanciona con multas, se me embargan las cuentas del banco y se me quitan mis vehículos, dos por estacionarme en una calle privada. Todo esto que se hace según decide el ayuntamiento y el poder judicial adscrito, y es muy respetable, y aunque pareciera que están cometiendo un delitillo, parecidillo al de abandono de funcioncillas, todo es parte de una correcta reinterpretación por parte de la policía local de las competencias de un Ayuntamiento, entre las que están las de regular y normar el tráfico en el término municipal. Este vehículo se estacionó en la noche del jueves, delante de la entrada de mi propiedad y así estuvo hasta la tarde del domingo, sin que pudiera hacer nada, en la absoluta anarquía policiaca.
El problema de ese delito, que es de los pocos que puede cometer la administración pública ante el administrado, necesita de unos jueces y fiscales muy ocupados en hacer que se cumpla la ley. Por desgracia de esos no hay, pero lo que si hay son bastantes colaboradores y cómplices de este trampantojo. De este eufemismo hipócrita de decir que nos preocupa todo, pero no hacer nada por remediarlo. El eterno retorno del camarote de los Hermanos Marx, lo escribo en mayúsculas porque a Groucho le gusta así.
Tenemos lo que nos merecemos, oiga no, yo no merezco esto. Y como cierre categorial, la falta de compromiso para combatir el paro, es patente en las decisiones que se han tomado, sobre los planes de empleo en el ayuntamiento de Avilés.
¿QUÉ HAY DE NUEVO?
Loading...




0 comentarios:
Publicar un comentario
No serán publicados los comentarios que puedan constituir falta de respeto a personas o instituciones